Trece razones para ver la serie “Por trece razones”

Fotos de Netflix

Thirteen reasons why

por Carla González

La nueva serie de Netflix llegó a mi vida recomendada por varios amigos de diferentes grupos, diferentes días. Cuando me decían “yo acabo de empezar Por trece razones”  ponían ese gesto de “¡ya verás, ya…!”, al que acompañaban unos ojos muy abiertos y una sonrisilla de labios apretados que decían “bueno-bueno-bueno”. A la tercera recomendación, supe que debía coger el mando en cuanto llegara a casa.

Sí, es una serie sobre adolescentes (en la sala muchos se querrán bajar del barco ahora mismo), pero tiene un fondo muy real, muy crudo y diría que se dirige tanto o más a adultos que a los jóvenes. Así que quiero darte mis trece razones para recomendarte esta serie (sin spoilers, nada que no se vea en el trailer o en el primer capítulo):

1. Por la trama: una chica de 17 años llamada Hannah termina con su vida drásticamente. En secreto, trece personas reciben cada uno una caja con trece radiocasetes grabados por Hannah, donde les narra que si han recibido este paquete es demasiado tarde: son una de las personas que la han llevado al suicidio.

2. Por su tema principal: el bullying. Tristemente, no necesita presentación, es otra manera de llamar al maltrato escolar. Personalmente, he tenido la suerte de no haber vivido nada así. Hasta hace un par de años me parecía algo lejano que ocurría en ocasiones limitadas, pero no. Fui consciente de que el bullying era real cuando una gran amiga me habló de su pasado y de lo duro que había sido el colegio para ella. Odio manifestado de todas las maneras. Me lo contaba entre lágrimas ya curadas, y me tranquilizaba (¡ella a mí!) diciéndome lo afortunada que era en ese momento. Nadie debe pasar por esto, todos podemos ser capaces de identificarlo y esta serie te ayudará a ver las múltiples formas en las que se puede presentar el acoso.

3. Porque se basa en un libro publicado en 2007 por Jay Asher, cuyo eco en las redes sociales fue ensordecedor. Vamos, que ya partimos de algo bueno que triunfó impreso.

4. Por su lección: trata mucho de hacer conciencia, te hace pensar en lo crueles que pueden ser las personas, en por qué se pisan unas a otras… Y en que hay que hacer las cosas mejor. ¡Ojito, que también hay capítulos fuertes! Pero lo advierten antes. Es una buena serie para acompañar a los hijos, hablar del tema, resolver las dudas… Al fin y al cabo, hacer de la serie una lección y ver el impacto que tienen nuestros actos.

Fotos de Netflix

5. Por la estética teen: el aire de high school. Las animadoras, los jugadores, la gótica, el indie. El grupo de populares y los anónimos. Las fiestas en casa cuando no están los padres. ¡Cómo iba a faltar eso! No deja de ser una ficción que trata un tema real.

6. La añoranza: me parece a mí que poca gente querría volver a ser adolescente. No, no es eso. Me refiero a la morriña que tengo del radiocasete y el walk-man, que me ha despertado todos los recuerdos. REWINDPLAY/PAUSE, el botón que se encasquilla, darle la vuelta a la cinta…. Vamos, que estoy por meterme a Amazon e invertir las vacaciones en ponerme a buscar los remixes.

7. Por su extrapolaridad: es una serie para adultos y jóvenes, al igual que no hace falta ser teenager para se testigos del acoso. El maltrato tiene infinitas formas, y la serie está genial para identificar gestos que podamos encontrarnos en el día a día. Repito: hay que hacer algo ya.

8. Por su música: Netflix lo hace bien, a mí ya me enamoró hace mucho (y sobre todo mostrándome lo que sabe hacer con The Get Down), pero aquí se vuelve a salir. Pincha aquí la lista de reproducción para que vayas ambientándote.

Por Trece Razones. Netflix

“Por trece razones” (Thirteen reasons why) Netflix

9. Porque hay una historia de amor: amor del joven. Y porque en los dramas, y en este especialmente, también se puede palpar el arrepentimiento. Y eso siempre pone las pilas.

10. Por los personajes: uno me tiene en ascuas, la otra, fascinada. Él, Dylan Minnette. Ella, Katherine Langford. No quiero contarte mucho… pero la química es adictiva.

11. Por la intriga: cinta a cinta, cara a cara voy, y no puedo dejarlo. En cada capítulo se escapan pequeños detalles que, aunque sabes que se desvelarán más adelante, hacen que no puedas esperar a saberlo.

12. Porque la acaban de estrenar. O casi. Salió a la luz el 31 de marzo (hace 12 días), y no querrás ser la última persona del mundo en verla. ¡Vamos! Tienes la semana santa por delante para ponerte al día y no perderte una sola conversación de la semana que viene.

13. Porque hay que esperar: tengo el corazón latiendo por las temporadas de Narcos y Stranger Things… Y en esta serie he encontrado refugio. Un refugio lleno de intriga y adolescencia.