Una explicación.

Que me hubiese gustado no dar.

por Paula González

Casi todos los días me pregunto dónde está la línea que separa la cruda realidad del mundo onírico que nos hemos montado todos en las redes sociales. ¿Hasta donde contar?.

Hace tiempo que sigo mi propio instinto y si estoy cómoda me explayo, os cuento qué estoy haciendo en éste o en otro momento y alimento esa parte de amistad que me une con vosotros. Pero hay cosas que nos pasan, ya no a mí sino a todos, que no apetece contar y que hacen que te desmorones y te descoloques, que te bloquees. Y es aquí cuando este trabajo se vuelve más difícil, más cuesta arriba. ¿Cómo hacer que no se note?.

No os penséis que sólo lo hago yo. No conozco a nadie de “este mundo” que no lo haga, y no hace falta un Instagram para hacerlo. No es ya un tema de que no nos den las horas más de sí, o del sueño que me debe esta vida que empeño en vivir a un ritmo tan acelerado. El último año he vivido más momentos tristes de los que hubiese dicho que mi cuerpo y mi cabeza aguantarían, pero cuando he levantado la vista de mí misma he visto como mi familia tenía su propia filosofía Instragram: seguir adelante, llegar al trabajo con la mejor cara posible, continuar, no dar tantas explicaciones, caminar un paso tras otro, aguantar el tipo.
Os aseguro que no ha sido fácil. No lo está siendo.

He visto cómo la enfermedad de mi madre nos ha vapuleado a todos, nos ha colocado al límite y ha barrido cada una de las opciones que teníamos de ser felices. Lo he visto. Pero también he visto que somos hueso duro, que seguimos en pie, magullados y destrozados pero listos para la siguiente bofetada.

He visto que a mi madre la guerrera los pronósticos le resbalan y que en toda esta situación, aunque no quede esperanza, aún hay fuerza. No sé de donde la vamos a sacar cuando no esté, la verdad, pero la lección nos la está dando, así que solo por eso trataremos de demostrar que aprendimos lo que tenemos que hacer.

Ayer entré en la habitación y le pregunté cómo estaba, desde su mundo interior me dijo: soy muy feliz. Y te dan ganas de decirle “jolin mamá, pues yo no, no estoy feliz de vernos aquí, no estoy feliz de que te vayas a ir, no estoy feliz de todo lo que te ha pasado, de lo perra que ha sido esta vida contigo, no estoy feliz, no tenía que estar pasando esto, no estoy feliz, no lo estoy, y no lo está nadie aquí”. Pero salgo de allí y actualizo las publicaciones y juego a disimular que vivo. Voy a la compra, juego con mi niño, me sigo dejando la piel cada noche de trabajo y sostengo todo lo que abarcan mis manos que para ser sincera del todo, no es la mitad de lo que me gustaría, pero eso es otro tema.

Ojalá la vida tuviese un botón de pausa, pero no lo tiene. No se puede estar llorando con hipo más de un año. Es imposible, y lo sé con la certeza de haberlo intentado.

Al final lo que quería decir aquí en el blog es que nuestro trabajo es hacer que te ilusiones con cosas pequeñas, que en ese ratito que tienes te derritas de gusto con nuestros productos, y que hasta que te animes a probarlos te entretengamos y te alegremos con cada publicación y cada foto de nuestras redes sociales, pero que también sabemos que la vida no es de color de rosa (más bien tira a ocre), y que es difícil. Que es muy, muy difícil vivir, así, -vivir a secas-, sin más, y esto es universal. Da igual quien seas o de donde vengas.

Que aunque no lo digamos, cada uno tiene sus cosas. Que a veces parece que en las redes sociales la realidad no tiene hueco, y como somos tan bobos y todo lo llevamos a nuestro terreno y luego pensamos que las cosas malas sólo nos pasan a nosotros. Que va, nadie está exento.
Ésta que os cuento es la principal razón de esta pausa en el blog.

Hemos puesto un tren en marcha que ha cogido una velocidad que no la habría podido predecir ni en mis mejores sueños. Hemos encontrado un lugar en el que estar cómodos y en el que vosotros nos habéis dicho que también lo estáis. Un oasis de ideas, de reflexiones, de experiencias y de las mil y un chorradas que nos hacen felices, y solo por esa razón pasan de ser chorradas a ser cosas importantes de nuestro día a día.
Lo hemos hecho tan bien que son las circunstancias las que no están a la altura, pero que nadie se lamente, que el día menos pensado arranca con parada directa en la estación de tu rutina y te llevamos con nosotros hasta donde quieras ir.
Será muy pronto. Gracias por tu comprensión.

  • Elvira
    17 julio 2017

    Mucha fuerza Paula y familia,
    Aún con el corazón en un puño tras leerte, y conociendo de primera mano la cruda realidad de una enfermedad, te mando todo mi cariño desde mi pequeño mundo. Absorbo un poco de esa fuerza que tu mami desprende para tenerla yo y afrontar esta dura realidad que en casa vivimos con la enfermedad de mi padre. Para afrontar que me encantaría y que soñaba con verlo simplemente vivir al lado de mi pequeña, y que la enfermedad y su crueldad, me arrebató ese sueño. Y él también nos dice que está feliz porque ha conocido a su pequeña y lleva dos añitos viéndola crecer, y yo respiro y me resigno, me cabreo, y luego sonrió, porque ese no era mi sueño, esto no era lo que él merecía ni lo que merecía mi madre, que batalla a su lado contra la enfermedad. Ellos merecían ir al parque con ella, respirar, reír, y verla crecer con salud. Pero como no es así, exprimiremos los minutos, las horas, los días, porque como bien dices, cuando falte no sé de dónde sacaremos esa fuerza, y mientras tanto, lucharemos en su lucha, seremos parte de su ejército, y viviremos con el alma abierta para darles lo mejor que tenemos.
    Te entiendo, te siento, te duele, me duele, te admiro por tu trabajo, y mucho más por tu corazón. Fuerza, y más fuerza!

  • 17 julio 2017

    Paula, siento mucho por lo que estás pasando, este último año también ha sido duro para mí, con sucesos difíciles que me está costando digerir. Es difícil y agotador mantener el tipo siempre y simular una vida rosa en redes, además de poco creíble, por lo que si ahora no se puede el blog, ¡pues no se puede!, porque lo más importante es uno mismo y hay que cuidarse, aunque nos encante leeros.
    Que sepas que creo que somos muchos los que agradecemos tus publicaciones, aunque a veces crees demasiadas necesidades 😉 Eres grande Paula, y eso se nota, pero también eres humana y hay que medir fuerzas.
    Un beso fuerte

  • Cristina
    17 julio 2017

    Te entiendo, te apoyo y te animo. Es necesario el paso del tiempo – ese gran aliado / enemigo (según se mire) – para un día volver la vista atrás y poder ver con perspectiva. Poder darle sentido a lo vivido… o no. Pero cuando te das cuenta, ya no eres la misma, eres una versión mejorada. Más fuerte, más dura tal vez, con el corazón y el alma “remendao”, pero estás.
    Hay cosas que uno no sabe ni siente… si no lo vive.
    La vida es eso, a veces un sinsentido, a veces pura felicidad. Es dolor, es risa, es desengaño, es reponerse, es comenzar de cero, es madurez, es que vivas como tu quieres. Eres tú y los tuyos: Los que están y los que nos han dejado pero permanecen en nosotros.
    Para dolor, quejas y llantos, aquí me tienes. Que para risas siempre sobra gente 😉

  • MARIA LORENZO
    17 julio 2017

    Paula, somos exigentes, somos perfeccionistas… nos creemos la perfección y no existe. Existe la vida, la dura vida del día a día, con sus millones de problemas, obstáculos y la cruda realidad que no mostramos en las redes sociales.

    Escúchala, absorbe la sabiduría de tu madre, obsérvala, y olvídate del resto del mundo, del trabajo y la vida 2.0… se egoísta y piensa únicamente en tí, eso será lo que te hará feliz en ese momento.
    Y cuando te sientas mejor, cuando recuperes esa energía de estoy segura que ahora te falta… volverás y los que realmente te adoren como profesional estarán ahí, esos son los importantes!!

    Ánimo y un besazo desde la costa levantina!!!

  • 17 julio 2017

    Qué duro es vivir Pau… pero sobretodo que duro es morir. Me gustaría decirte que todo pasará y que el corazón que ahora notas achuchado volverá a latir mientras recuerdas con una sonrisa a tu madre, pero ahora tu momento es el de tener el corazón achuchado casi sin latido, aguantando la respiración para no llorar. Este momento tb tienes que vivirlo, y aunque sea lo más duro a lo que te vas a enfrentar en tu vida, tienes que vivirlo y sentirlo y que duela, porque a la larga va a sembrar cosas bonitas en ti (créeme un día sonreiremos juntas). Mucha fuerza Pau, de corazón, porque yo tb lo viví y sé cómo te sientes… aquí estoy para lo que necesites, un hombro, un café, un sushi y charla de chicas. Y si no tienes tiempo no pasa nada, pero aquí estoy. Besos enormes y un achuchón.

  • Laura
    17 julio 2017

    Y por esto estoy enganchada a éste blog… Es lo más real que he encontrado en este “mundo color rosa” de las redes sociales. Te esperaremos por aquí 😉

  • 17 julio 2017

    Tengo una historia similar muy reciente. Acabó hace 6 meses, 2 años y medio después del diagnóstico. No puedo decirte nada que ya no sepas y no soy yo nadie para dar consejos… Sólo te cuento lo que yo aprendí de mi padre, de toda su vida, pero sobretodo de esos últimos tiempos con la enfermedad a cuestas: las cosas realmente buenas casi siempre se esconden entre las feas. La vida es la que es, con sus claroscuros, y hay que aprender a ser felices en todas sus etapas. Y se puede. Él me demostró que se puede. Yo sigo intentándolo, pero es difícil a veces no caer en la desesperanza. Es como la frase esa de Frankl que dice algo así como “si no puedes cambiar las cosas, siempre puedes cambiar la actitud con la que te enfrentas a ellas”. Apóyate en tu gente, estad muy unidos, abraza mucho a tu niño. Te mando un abrazo muy fuerte

  • AFF
    17 julio 2017

    No se si es lo que necesitas, pero yo te voy a dar un consejo desde la humildad,el cariño y el respeto y es que no te dejes nada sin decirle a tu madre…nada más. Un besiño enorme!

  • 18 julio 2017

    Pauli! Mucho animo que sois una familia de guerreras y os mereceis disfrutar al maximo. Que te voy a contar de las redes que no sepas, si eres la reina y con cada cosa que haces, dices o escribes lo petas! Disfruta al maximo de la family, desconecta y cuando lo necesites, vuelve con tus historias, deacubrimientos y novedades de la tienda!!!
    Un besito gigante y gatuno desde Coru!!! Muaaaa

  • Ana
    18 julio 2017

    Simplemente, gracias por tu generosidad y tu enorme fuerza. Un beso