Marie Kondo, tenemos que hablar

Lo que viene después de Konmarie

por Mónica Carpio

A ver Marie, creo que nuestra relación no tiene futuro.  No eres tú, soy yo. Ni consigo entenderte ni que llegara a entenderte me tranquiliza mucho. Aposté por lo nuestro, compré tu libro, lo leí, lo empecé a llevar a cabo con ganas, pero no ha funcionado. Dejémoslo estar. Supongo que no te debo explicaciones  pero creo que no es correcto despedirse sin más, así que desde el dolor que produce esta falta de entendimiento te adelanto alguno de los motivos:

uno

Soy incapaz de tratar a mis calcetines como a personas. Sí, lo sé, a veces parezco incluso mala persona por ello, pero el hecho de que tenga que doblarlos perfectamente cuando los meto en su cajón con el único objetivo de que descansen no lo acabo de ver. Ojo, que igual el problema es mío, pero deja que te diga que muy cuerdo no es eso de dar alma a unas bragas, así a grandes rasgos.

dos

Intenté deshacerme de ropa. Este es uno de los pocos puntos que podía haber salvado lo nuestro. Saqué todo y me hiciste reencontrarme con viejas glorias que ni recordaba tener. El problema en este punto fue, como en muchas relaciones sucede, que se metió mi madre. Justo cuando estaba en ello, me llamó y cuando le conté mis quehaceres del momento lapidó lo bonito de nuestra relación con un:  “ A ver si de una vez por todas tiras todas las mierdas que tienes y te compras menos cosas. Que si compras, no ahorras. Que si no ahorras no pagas la hipoteca. Que si no pagas la hipoteca te desahucian .Que si te desahucian tienes que volver a mi casa y que si vuelves a mi casa, llenarás MI armario de mierdas”, así que me puso tan nerviosa y me dio tanto miedo el bucle en el que mi madre me había metido que no te puedo ni adjudicar parte del mérito del tirar bolsas llenas de ropa.

tres

Luego está tu manía de querer agradecer a cada prenda sus servicios prestados. Ajá. Repito: Agradecer a una prenda servicios prestados.  Menos mal que esto se lo ahorré a mi madre porque así según lo escribo, me visualizo despidiéndome en alto de una camisa de Bershka y sin que te ofenda, la imagen de loca no me la quita nadie.

Cuatro

También debo decirte que me generas angustia y sentimiento de culpa, y eso, pues que le vamos a hacer, ¡bueno tampoco es!. ” Cada categoría en un único lugar, no guardes mismas cosas en sitios distintos, no guardes instrucciones, recuerdos los justos, muestras de los hoteles ni hablar…” y ahí estaba yo como si me estuvieran observando haciéndome trampas a mí misma y mirando hacia los lados cada vez que se me ocurría meter algo de eso en un cajón sin que nadie se enterara”. ¡Qué sudores, qué estrés, que sinvivir!.

Seguimos. Y ahora me pongo seria.

cinco

Terceras personas: dos niños asalvajados y un marido que creo ( a sus actos me remito) se piensa que todo aquello que vas dejando por el camino, se desintegra o recoloca por arte de magia. Reina, tu japonés no es mi vasco. Asumámoslo. Mi vasco tu regla de no usar ropa vieja para estar por casa ya te digo yo por donde se la pasa. Él, despertar sin llevar los calcetines por encima del pijama y su camiseta de Mundial del 82 ajada no lo concibe, así que la energía negativa de sus actos, vuelve a no dejar fluir lo nuestro. Todos son obstáculos en nuestra relación. No hay manera.

Resumiendo:

te agradezco todos tus esfuerzos por intentar reconducir mi incapacidad para el orden, pero se acabó. No todas las personas son compatibles, no pasa nada. Ahora sólo me queda aceptar que hay cosas que no son posibles cambiar. Me agarraré a que el desorden ayuda a la creatividad y a la filosofía de mi querido Pedro Mairal que comenta en su  magnífico libro La Uruguaya:

“Es preferible tocar bien el ukelele que seguir tocando mal la guitarra. Si no podés con la vida, probá con la vidita”

Ay, la vidita. Intuyo que es a tí a quien buscaba.

    • Mónica
      19 mayo 2017

      Muchas gracias!

  • 18 mayo 2017

    Por fin alguien que habla sobre el fenómeno Kondo con quien me siento identificada 👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻
    Simplemente genial!!

    • Mónica
      19 mayo 2017

      Mal de muchas…;)))) gracias!

  • Itxaso
    18 mayo 2017

    Buenisimo!!! Qué manera de escribir mas fresca y divertida!!!

    • Mónica
      19 mayo 2017

      jajaja…tú no serás mi amiga, no? un beso!

  • Amaia
    18 mayo 2017

    Que bueno volver a leerte!!! Esperando el próximo con ganas.

    • Mónica
      19 mayo 2017

      mila esker reina!

  • Mar
    18 mayo 2017

    Genial!! Me ha encantado todo, lo que has dicho y sobretodo cómo lo has dicho!!

    • Mónica
      19 mayo 2017

      Muchas gracias!

  • Marta
    18 mayo 2017

    Buenísimo. Menos mal que no soy la única que lo vive así. Mira que si aparece la Kondo por las escaleras de mi casa mientras meto los tangas en plan pelotilla en el cajón… me muero de miedo!

    Por cierto, con lo bonito que escribes no hace faltan los gifs, que me vuelven un poco loca para saltar de párrafo en párrafo. (Comentario de resabidilla, pero con mucho amor).

    • Mónica
      19 mayo 2017

      Tomamos nota, todos los comentarios son bienvenidos! pero somos un poco pro a los gifs, tendremos que ir dejándolo poco a poco 😉

  • Gemma
    19 mayo 2017

    Ai tu vasco y mi catalán…los peores enemigos de la Sra. Kondo. Yo, devota seguidora de “la japo” que es como la llamamos en casa, que me despido de mis viejas medias con carreras, que les doy las gracias a mis bragas por prestar sus servicios, que miro con lástima a unos calcetines hechos bola porque no son libres…que casi lloro porque se me ha arrugado una camisa en el armario. Esta mujer ha roto más matrimonios que la crisis! Si es que en una casa suele haber unpromarie (más bien una promarie) y uno que haría sashimi con su hígado. Mirándola bien…qué odiosa es la jodida!!! Tan perfecta, tan impecable, tan…millonaria!!! Bueno…y si la echo de casa? Y si empiezo a hacer bolas otra vez con los calcetines y a plegar las camisetas como se ha hecho toda la vida? Qué pasa? NADA!!! Bueno chica, que eso nos hace falta, reír, como lo he hecho con tu post, que la felicidad no está en el orden, está en vivir la vida, la vidita o lo que podamos. Que viva la ropa vieja para andar por casa, y si es con agujeros…mejor, señal de que vivido a tope!

    • Mónica
      19 mayo 2017

      Es que es el problema, que nuestra Marie supo elegir a su japonés y nosotras no caimos en ello! así es imposible!

  • 19 mayo 2017

    Jajjajajjaa me ha encantado el post y eso que no he leído el libro! He oído cosas muy buenas y muy malas de él así que de momento…no lo he leído.
    Un muxu gordo
    P.d: nuestros vascos son muy rudos para ponerse un pijama en condiciones, donde estén las camisetillas viejas…yo también he tirado la toalla!

    • Mónica
      19 mayo 2017

      Menos mal que nos gustan igual 😉

  • 19 mayo 2017

    Me ha encantado como has enfocado el post, me he divertido mucho leyéndolo!
    Yo me leí el libro en 2015 y ,sinceramente, pensé que aquí no cuajaria el método, porque está muy contextualizado. Pero en realidad, está pasando el proceso tipico de cualquier otro sistema novedoso y demasiado estricto; te apuntas (como al gimnasio en Septiembre) , pero al cabo de un tiempo solo siguen unos cuantos y los demás se dan de baja. (Pero hay otros métodos por suerte 😉
    Saludos

    • Mónica
      19 mayo 2017

      Exacto! yo lo empecé con ganas ( lo que se refiere al método de ordenar simplemente, que insisto que lo de hablar a la ropa no lo veo yo muy cuerdo) y hay alguna cosa que incluso tengo que no me fue mal, pero vaya, lo que viene a ser una limpieza general de toda la vida y a empezar de cero! ( hasta la del año siguiente ;))