Viajar en avión y belleza de altos vuelos

Trucos de belleza para viajar.

por Laura Benito

¡Qué suerte viajar! ¡Qué bien!  Llega el verano, las vacaciones y te vas de viaje. Te lo has montado divinamente porque te vas, y te vas en avión. Esto supone que te vas lejos y que te llevan.


Viajar en avión te puede gustar más o menos, te puede dar un poquito de miedo, otro poco de emoción. La compañía será más o menos low, menos o más high, pero lo que si está en tu mano es disfrutar de un viaje de altos vuelos.

El viaje comienza mucho antes del despegue; desde que lo visualizas ya puedes empezar a disfrutar, y el vuelo también forma parte de este disfrute si sigues estos pasos.

Si no quieres envejecer 10 años en un solo vuelo, hidrátate. El cuerpo, la cara y el interior. Al salir de la ducha el mismo día de tu viaje dedícate el tiempo que necesites a cubrirte de una buena corporal que no te deje pegajosa, te hidrate y que te deje un olorcito agradable, ¿qué tal esta?. Una hidratante facial intensa como esta y descarta si es posible beber mucho café o cualquier otra bebida que no sea agua. Bebe mucha agua.


Visualiza por un momento a las celebritis rodeadas de paparazzis, arrastrando un maletón de puturrú de fuá. Menudas gafas de sol que llevan ¿eh?. Les cubre casi toda la cara y es que ¡van sin maquillar! Y tu tampoco deberías. Cara limpia y con una buena hidratante es garantía de buena cara para los días que te quedan por delante.


Elige la ropa que llevarás durante el vuelo, piensa también en la vuelta. Comodidad y salud sin perder de vista que también queremos estar guapas. Es importante que no lleves ropa ajustada, los cambios de presión y el ambiente de cabina no te irán bien. No olvides a tu compañero de vuelo ideal, un pañuelo para el cuello. Te vendrá muy bien para los cambios de temperatura.


Lleva contigo un neceser con básicos imprescindibles sin los que no serías capaz de sobrevivir ni un día. Factures o no la maleta, ten muy a mano un cepillo de dientes, un cambio de ropa interior, una camiseta de cambio y cualquier cosa que, en el terrible pero probable caso de que tu maleta no llegue a destino, te permita minimizar el drama. Bálsamo de labios, agua y spray de agua termal. Hidratación en todo momento, no te olvides.


Ahora que ya has empezado el viaje después de planificarlo, reservarlo, ilusionarte y ponerte en marcha, tienes una misión; disfrutar. Te vas de vacaciones y ¡el tiempo comienza ya!.