Adquirir un nuevo hábito en solo un minuto

Hábitos, voluntad y un minuto

por Ixone Ugarte

Reconozcámoslo, cambiar de rutina es difícil y costoso, somos animales de costumbres y cualquier cambio nos cuesta, y mucho. Aprender un nuevo idioma, ir al gimnasio, seguir una dieta, hacer yoga… Nuestra buena voluntad nos ayuda a dar el primer paso, pero lo complicado es mantenerlo en el tiempo y convertirlo en un hábito.

Yo llevo mucho tiempo, concretamente tres años, ahí es nada, diciendo que voy a hacer ejercicio. Soy una persona bastante organizada, así que siempre empiezo mi nuevo propósito haciéndome un planing de la semana detallando las tablas de ejercicios que voy a hacer cada día. Generalmente siempre intento enganchar a alguna amiga, en compañía el ejercicio es más llevadero y así es una buena excusa para vernos. Durante la primera y la segunda semana suelo cumplir mi plan a rajatabla, aunque mi amiga falle algún día yo sigo motivada y fiel a mi plan.

vía Joe Bonomo´s

A partir de la tercera semana esto empieza a complicarse. Que si tengo que quedarme un poco más en el trabajo, que si mi amiga me propone cambiar mi plan por una cerveza… Al final acabo fallando alguno de los días que me he propuesto, y entonces es cuando se abre la veda, porque la siguiente semana ya estoy con el chip de: “Bueno, quizá he sido demasiado exigente conmigo misma y tengo que ser más realista con el tiempo que tengo, si me salto algún día tampoco pasa nada”. ¡Error! Cuando empezamos a pensar así entonces el plan se va al garete.

Luego con el paso de los días llega la desmotivación y los remordimientos: “Hay que ver qué poca fuerza de voluntad tengo, ¿por qué me cuesta tanto ser constante?, tampoco es tan complicado, siempre me pongo excusas…” Y así cada año.

Pues tengo una buena noticia para las desmotivadas como yo, parece que los japoneses han encontrado la solución. ¿Has oido hablar de la técnica de un minuto?

Desde que vivo en Hong Kong estoy descubriendo la filosofía asiática, creo que tienen una manera de enfocar la vida muy interesante y diferente a la occidental. Un amigo de mi marido, que es entrenador personal, me habló el otro día de esta teoría para adquirir nuevos hábitos. Se la conoce como “Kaizen”, que en castellano significa “cambio” (kai) y “bueno” (zen). Es una teoría que consiste en incorporar un nuevo hábito en nuestra vida repitiéndolo durante un minuto cada día y a la misma hora. Simple, ¿no?

Esta técnica se basa en la idea de que para aprender un nuevo hábito o habilidad se necesita bastante concentración y energía, por lo tanto si al inicio solo realizamos la actividad durante un minuto, podemos cumplirla fácilmente. El secreto está en que de esta forma “engañamos” a nuestro cerebro, ya que percibe la nueva tarea como un reto muy accesible, y por tanto, hace que nos sintamos fácilmente motivados para llevarla a cabo y ser constantes. Si lo vamos repitiendo cada día a la misma hora conseguimos que nuestro cerebro empiece a automatizar este hábito, provocando que finalmente se realice el cambio mental en nuestra rutina.

Marta Holmes

¿Cómo llevamos a cabo este proceso? Pongamos que mi objetivo es hacer 30 minutos de ejercicio al día. Durante la primera semana tengo que elegir una hora para realizar 1 minuto de ejercicio todos los días, es importante que sea siempre a la misma hora. La segunda semana aumentaré el tiempo a 5 minutos cada vez, la tercera semana haré 10 minutos, la cuarta 15 minutos y así sucesivamente hasta que lleguemos al objetivo que nos hemos propuesto. En menos de dos meses habré conseguido llegar a mi objetivo de 30 minutos de ejercicio sin que me cueste ningún esfuerzo mental ni físico.

La verdad que la idea me parece muy interesante por lo realizable que es, y porque puede aplicarse a cualquier cambio que queramos realizar tanto en nuestra vida personal como en el trabajo. Además su exigencia es muy baja, ya que un minuto es muy poquito tiempo con lo que será muy fácil encontrar el momento para hacerlo.

Yo me he decidido a probarla, ¡ya os contaré qué tal!.

  • Mar
    24 mayo 2017

    Me parece muy interesante la idea!

    Habrá que probarlo!