Como decidí empezar a correr

Run, baby, run

por Pau López-Berges

Empezar a correr da pereza, hasta cuando ya disfrutas corriendo, salir es una pereza… varias veces he hecho el intento de empezar y me parecía mortalmente aburrido, lo dejaba y volvía de nuevo y lo volvía a dejar. La gente siempre te cuenta lo mucho que disfruta corriendo y yo no le veía la diversión por ningún lado. Pero poco a poco todo llega.
Correr es igual que dejar de fumar, lo único que hay que hacer es querer hacerlo. Tiene que salir de ti para poder superar la barrera de la desidia. Bueno luego también hay que tener constancia. Creedme la constancia es lo que hace que dejes de sufrir corriendo, bastante importante ¿verdad?.

correr.es

Para mí fue fundamental ir a correr con alguien, es lo que hace que se pierda la monotonía. Como es deporte de salud, me encanta ir hablando mientras corro, es como si quedas para ir a tomar un café, pero corriendo, se ha convertido en mi momento liberación de la semana: Sin marido, sin hijas, sólo mi vecina María y yo, ¡día de chicas! suena hasta idílico.

Ahora mismo hay 1 millón de grupos para salir a correr, con niveles dependiendo de tu forma física, así que eso no es excusa, y si no es con un grupo, seguro que alguien de tu entorno se anima a ir contigo. Ahora mismo el running está de moda ¡y tanto! (De ésto hablamos otro día).

Tengo que ponerlo sobre aviso y contaros que jamás, jamás había hecho deporte antes.

Soy patosa por naturaleza ¡que le voy a hacer!; esto hace que tu cuerpo esté entumecido, y aunque corras un minuto camines uno, corras dos minutos camines uno (siempre debes de empezar a correr así, con pequeñas metas para motivarte), al día siguiente vas a tener agujetas y mal cuerpo. Y lo mejor para quitar las agujetas es volver a salir a correr. Puede que tengas la sensación de que no avanzas, de que todo el mundo corre más ágil que tú… y es verdad, pero mejorarás. Lo más útil es que te fijes un par de días o tres a la semana para empezar a correr, la técnica de coger la primera semana y vayas los siete días a correr y luego no vuelvas en dos semanas no sirve de nada, ¡ya lo he dicho!, lo importante es la constancia y para eso es mejor que te hagas un plan dos días a la semana martes y jueves por ejemplo, y el sábado que te apetezca pues si quieres rodar un poco pues perfecto.

Tengo demostrado que cuando empiezo de nuevo a correr – en verano soy incapaz de correr, para que os hagáis una idea corro en tirantes cuando hace 5°, así que cuando llega el buen tiempo dejo de correr porque me asfixio y en septiembre vuelvo a la carga – tardo cuatro semanas en que se me deje de salir el pulmón por la boca: dícese de ese momento en el que se quiere seguir corriendo, pero no puedes porque tu pulmón no puede coger el suficiente aire, (ésto yendo 2 días, si vais 3 tardaréis menos en coger el ritmo).

Pues precisamente ese momento, en el que ya no te ahogas más cuando corres, sino que simplemente dejas a tus piernas correr y tu mente libre sin pensar en lo que estás haciendo. Es esa barrera en la que disfrutas mientras corres… eso es el paraíso.

¿Y porque algunas veces, incluso traspasado este primer mes, cuesta tanto correr?. Esto os lo cuento como experiencia personal, me he dado cuenta que cuando voy entretenida, y cuanto más entretenida voy, mejor. Corro más, aguanto mejor y no estoy pensando continuamente en que estoy corriendo y por lo tanto no tengo esa necesidad de pararme. Esto también me sucede en las carreras, hice una carrera de 4 km en la que casi “me muero”, sufrí mucho, fui toda la carrera pensando que quería pararme y retirarme y aunque al final conseguí cruzar la línea de meta no disfrute nada ni siquiera un kilómetro…

iba suficientemente entrenada y terminé tan desmotivada que decidí que lo mío no era competir y que a lo mejor era sólo entrenar y disfrutar.

Tres semanas después tenía mi primera carrera de diez kilómetros y estaba totalmente convencida de no hacerla y no volver a competir más, pero finalmente pensé que podía hacerla y si me encontraba mal retirarme. La San Silvestre salmantina salvo mi espíritu competitivo. Había muchísima gente tanto corriendo como animando, durante toda la carrera sentí que me llevaban a la meta. Al entrar en la plaza mayor la gente gritaba, levantaba los brazos te llamaban por tu nombre escrito en el dorsal. No recuerdo una sensación más inspiradora. Más de siete mil personas corrieron en Salamanca. Conclusión: sólo competiré dándome un baño de masas y nunca más de diez kilómetros, para un entrenamiento de dos días a la semana, lo ideal son cinco kilómetros.

Os animo a que os decidáis a traspasar ese mes, no abandonéis antes, o correr siempre os parecerá una tortura. Esa es la frontera que te separa de ser una chica runner. Os animo para que instaléis en vuestra vida esa rutina y podáis disfrutar de correr, que os aseguro, se puede.

theberry.com

  • Lidia
    9 mayo 2017

    Miy bien post…asi dan ganas de salir a correr ahora mismo.Sera cuestion de intentarlo…

  • 9 mayo 2017

    Aquí una que empezó a correr hace justo 3 años! Y todo porque era primavera, hacía solecito y me negué a encerrarme en el gimnasio! Y lo bien que sienta cuando paras después de esos 5 o 10k? 😉

  • Maria
    10 mayo 2017

    Qué alucinante la sensación de que te llevan a la meta. Esa carrera tiene que ser espectacular. Gracias por los consejos. Motiva saber que no soy la única que tarda un mes en pillar el ritmo después del verano 😉

  • Vanesa
    10 mayo 2017

    Gracias por el post. Es genial. Es mi asignatura pendiente…